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Hipopresivos, corrige tu postura y evita errores.

En Om mamá trabajamos los hipopresivos con el sistema Low Pressure Fitness. LPF es un programa de entrenamiento postural y respiratorio, inspirado en la técnica hipopresiva, combina el stretching miofascial y la reeducación postural, respiratoria y la movilización dinámica neural, se enseña en base a la metodología didáctica más avanzada de neuroeducación. 


Con su práctica obtendrás múltiples beneficios como mejorar tu postura, respiración y equilibrio, reducir dolores de espalda, tonificar core y suelo pélvico, prevenir y mejorar patologías de suelo pélvico, hernias discales y proplapsos, reducir perímetro de cintura, aumentar el rendimiento deportivo y la capacidad respiratoria.

El desarrollo de esta técnica consiste en la realización simultánea de unos principios posturales y respiratorios, de su correcta ejecución dependerá el éxito para obtener todos los beneficios que este programa nos aporta. Veamos estos principios en profundidad y los errores más comunes en su realización.


Principios respiratorios
Inhalamos por la nariz y exhalamos por la boca con una respiración torácica.
Realizamos series de tres respiraciones, en la última exhalación vaciamos el aire y en apnea,  ejecutamos el vacum abdominal abriendo costillas.
Los erros más comunes son: no realizar las exhalaciones por la boca y tomar aire a la hora de abrir las costillas. Puedes solucionar este último problema colocándote las primeras veces una pinza para natación sincronizada en la nariz y así te asegurarás de coger nada de aire, a medida que integres el ejercicio ya no te hará falta utilizar la pinza. Quizás notemos cierta rigidez en el diafragma y esto nos impida tener una buena apertura costal, puedes masajear el borde de tus costillas con unas pelotitas de liberación miofascial para liberar tu diafragma y quitarle tensión.

Principios posturales
La práctica de Low Pressure Fitness, incluye muchas posturas y aunque cada una tenga sus peculiaridades existen unos principios fundamentales que hay que seguir en cada postura para optimizar la práctica.


Cada principio postural se va sumando al anterior activando cada vez un poco más la faja abdominal.
Coloca tus pies en paralelo, abiertos a la anchura de tus caderas, observa que estén a la misma altura y que no se abran hacia afuera


Rodillas semiflexionadas, si estás sentada o tumbada apoya los talones en el suelo y flexiona los tobillos.
Mantén tu pelvis en una posición neutra conservando las curvaturas naturales de la columna vertebral, observa que tu pelvis no esté ni en retroversión, ni anteversión en ninguna de las posturas.


Elongación axial, alarga tu columna vertebral, crece visualizando una cuerda que sale de tu coronilla y alguien tira de ella, da espacio entre tus vértebras.


Elongación cervical, alarga también tu cervical como parte de tu columna vertebral, coloca tu mano en la zona occipital y tira hacia arriba a la vez que realizas un leve empuje del mentón hacia dentro. Observa que no haya compresión de las vértebras cervicales, la mirada debe ir hacia el frente, no mires hacia arriba.
Activación de la cintura escapular, separa los hombros de las orejas a la vez que los separas hacia los lados como si quisieras ensanchar el tronco. No cierres tus hombros hacia el pecho, la parte alta de tu espalda se redondeará. 


Hay muchas formas de colocar los brazos, lo que deberías tener en cuenta siempre es empujar con los codos hacia fuera y hacia abajo y nunca dejar de hacerlo. Puedes ayudarte de un toque propioceptivo para integrar este fundamento, coloca la palma de tu mano sobre tu codo y empuja con este la mano.


En la postura de pie y de rodillas realizamos un adelantamiento del eje corporal, desplaza el peso de tu cuerpo hacia delante, asegúrate de desplazar todo el cuerpo, no se trata de flexionar el tronco, la sensación es como cuando te pones unas botas de esquí. A la vez debes hacer fuerza con tus talones hacia el suelo.

Estos patrones posturales debes mantenerlos durante toda tu práctica, son posturas exigentes y quizás al principio tengas una excesiva tensión y tenses todo tu cuerpo, a medida que avanzas en la práctica de los ejercicios te darás cuenta que esto no esnecesario y serás capaz de relajar las partes del cuerpo que no participen en el ejercicio.

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